Porque de niña solía escucharte recitar versos de tu memoria y otras veces de tu propia autoría, mientras mirábamos las estrellas justo antes de ver el sueño atrapar mis pensamientos infantiles de querer ser como tu. Hoy no es un día especial, pero ¡Si que te recuerdo! y te siento tan parte de mi que casi puedo escucharte pedirme un poco de café. No tengo tanta pericia en este asunto como la tuviste tu alguna vez, pero te dedico este intento...
Llega a mi una mañana de febrero
En mis recuerdos vuelve a la vida
Y contrasta su voz de guerrero
Con la ternura que del cielo me mira
El, guía mis pasos lejos del abismo
Soy secuela del sentimiento que vive
Pendido del hilo de sangre ardiente,
Sangre funde su motivo y el mío
Así, he de cantar, reír por sus recuerdos
Pero jamás dejar en silencio sus versos
Gaby